Viernes 24 Agosto · 17,30 h. Alameda Miramar · 109 Edición

Pocos festejos existirán en el mundo que aglutinen el Arte, la Belleza, la Tradición y la Espectacularidad de la Batalla de Flores de Laredo. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y surgida en 1908 a orillas del mar, actualmente vive su época de mayor esplendor, con unas creaciones que cada año se superan en complejidad. Cada último viernes de Agosto, monumentales carrozas cubiertas en toda su superficie por miles de flores naturales desfilan ante la sorprendida mirada de una multitud congregada para gozar de estas auténticas obras de arte.

Muchas de las piezas son trabajadas pétalo a pétalo, exigiendo tal menester mucha destreza. Tradición centenaria, son muchos los meses dedicados por los carrocistas y sus colaboradores de manera desinteresada para poner a punto estas creaciones que llegan a alcanzar los siete metros de altura, por ocho metros de largo y cinco metros de ancho.

Cada una de las carrozas puede llevar alrededor de 100.000 flores, clavadas una a una sólo horas antes de salir a pista.

En este sentido, cabe resaltar la Noche Mágica: la víspera de la Batalla de Flores es una noche especial: Miles de personas visitan los talleres donde se realizan las carrozas y contemplan de cerca el remate a contrarreloj de tan fantásticas creaciones que lucirán radiantes al día siguiente.

En el desfile, público y participantes entablan una amistosa contienda con confetis mientras el jurado delibera sobre los premios a otorgar a las distintas alegorías. Este año la Batalla se celebra el próximo Viernes 24 de Agosto (109 edición).



La primera edición de la Batalla de Flores se celebró el 30 de agosto de 1908 y en el mar: Veinticinco traineras, pertenecientes al cabildo y prestadas para la ocasión, fueron engalanadas con flores, serpentinas, caramelos y pasteles colocados de proa a popa a modo de guirnaldas.

El primer premio fue otorgado a la trainera La Argentina” , una góndola que mandaron construir Nicasio Escalante y sus socios y que fue proyectada por Gonzalo Bringas.